Archive for 21 agosto 2007

Memoria histórica de san Josemaría Escrivá, fundador del Opus Dei (1) : su relación con algunas personas de Palencia

agosto 21, 2007

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 El Fundador del Opus Dei estuvo en distintas ocasiones en Palencia y mantuvo relación con personalidades palentinas e hizo mención a personas de esta tierra. Veamos algunas de ellas.

Francisca Javiera del Valle.

Una primera referencia personal es la profunda huella interior que dejó en Josemaría Escrivá el libro “Decenario del Espíritu Santo”, de Francisca Javiera del Valle, que había leído y anotado fervorosamente en 1932. Algunas de esas anotaciones pasarán después a algún punto de Camino. También lee en abril de ese año el autor de Camino una biografía de esta santa mujer y escribe en sus cuadernos: “el libro es la historia admirable de una hermosa alma contemplativa. Me hizo bien”.

Desde ese momento recomendó la lectura del “Decenario” a muchas personas, favoreciendo que se hicieran ediciones del mismo.

(Nota documental: En la “Edición Crítica-Histórica de Camino”, preparada por el teólogo Pedro Rodríguez, Ediciones Rialp, Madrid 2002) existen varias referencias a este hecho. Por ejemplo, véase comentario al punto de Camino número 57)

Don Manuel González, Obispo de Palencia

don-manuel.jpg                  Pese a la diferencia de edad, mantuvo una profunda amistad con el Obispo de Palencia D. Manuel González. Se conocieron el 16 de marzo de 1933, en Madrid, en la casa de la calle Blanca de Navarra donde residía el Prelado tras abandonar Málaga. A partir de esa fecha, menudearon las visitas de D.Josemaría al obispo. Se acercó desde Burgos a Palencia, durante la Guerra Civil –en concreto, el 19 de enero de 1938- para tener el gusto de volver a conversar con D.Manuel, y hubo correspondencia escrita entre ellos por esos años. La diferencia de edad –veinticinco años mayor D.Manuel- no fue obstáculo para un afecto que, además de sobrenatural, estaba hecho de cordialidad y mutua simpatía. Naturalmente, en el caso del fundador del Opus Dei, el trato estaba siempre matizado por el respeto hacia quien era mayor y detentaba la dignidad episcopal. Un pequeño detalle: el 22 de abril de 1940, el fundador del Opus Dei escribió al que había sido secretario del Obispo –el sacerdote Fernando Díaz Gelo- y le pedía algún recuerdo del prelado recién fallecido, señal de que lo consideraba un santo y de que, por ello, deseaba conservar cualquier cosa de D.Manuel como se guarda y estima la reliquia de un santo.

Nota Documental :Julio Eugui abordaba esta relación en un artículo publicado en el Diario Palentino el 15 de abril del 2001, titulado “Con motivo de la beatificación de Don Manuel González”. Véase también comentario al punto de Camino 531 de la Edición Crítica-histórica de Camino : “Tratádmelo bien, tratádmelo bien”, decía, entre lágrimas, un anciano Prelado a los nuevos sacerdotes que acababa de ordenar. -¡Señor!: ¡Quién me diera voces y autoridad para clamar de este modo al oído y al corazón de muchos cristianos, de muchos!.

Monseñor Javier Lauzurica, Obispo de Palencia entre 1943 y 194.

Javier de Lauzurica y Torralba (1892-1964) fue nombrado Obispo de Palencia en 1943 donde estuvo hasta 1949 fecha en la que fue nombrado arzobispo de Oviedo. Siendo obispo administrador apostólico de Vitoria quiso realizar el prólogo a la primera edición de Camino e invitó al fundador del Opus Dei a predicar ejercicios espirituales al clero diocesano. Sintió siempre un gran afecto por el fundador del Opus Dei y éste acudió a visitarle en varias ocasiones a Palencia en los años 43, 44 y 45, antes de que Josemaría Escrivá se trasladara a vivir a Roma. El motivo de estos viajes era informarle de su labor apostólica y también presentarle a alguno de los primeros miembros del Opus Dei que recibirían la ordenación sacerdotal. Entre otros estuvieron acompañando al fundador del Opus Dei en sus viajes a Palencia Álvaro del Portillo, José Luis Múzquiz, Pedro Casciaro, Ricardo Fernández Vallespín o Amadeo de Fuenmayor.En alguno de esos viajes Mons. Lauzurica acoge al fundador del Opus Dei en su propia casa y le invita a visitar el Seminario Menor.

Otras referencias:

San Josemaría visitó en repetidas ocasiones la Trapa de Dueñas y , como era habitual en la época, fueron frecuentes las estancias en Venta de Baños para tomar trenes hacia distintos sitios.

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Al servicio de mi familia

agosto 1, 2007

“Descubrir mi vocación fue un regalo de Dios”

Son palabras de Marisol Pérez, agregada del Opus Dei en Palencia, en un testimonio publicado en la página del Opus Dei cuyo contenido completo puede ver aquí.

In memoriam de Luis, Maxi, Julio y Patricio, Supernumerarios del Opus Dei

agosto 1, 2007

En el presente año 2007 han fallecido algunos de los primeros miembros Supernumerarios del Opus Dei en Palencia., Con este motivo, el escritor José Ramón Ayllón, publicó en el Diario Palentino, el 8 de abril, una semblanza de estas personas, que reproducimos a continuación.

JOSÉ RAMÓN AYLLÓN

Ha fallecido Luis Sanz. Le conocí hace cinco años, igual que a Maxi Díez, Patricio Izquierdo y Julio Herrero. Cuatro amigos que tenían algunas cosas fundamentales en común. Si Plutarco los hubiera conocido, habría dicho que protagonizaron vidas paralelas. Eran simpáticos, valientes, generosos. Tenían muchos amigos. Se casaron con cuatro mujeres extraordinarias, cosa bastante lógica, pues tenemos claro lo que siempre hay detrás de todo gran hombre. Una prueba no pequeña es que tuvieron la osadía de sacar adelante familias muy numerosas.

Españoles por los cuatro costados, casi al mismo tiempo se nos han ido a la Patria definitiva. Y casi al mismo tiempo, hace cuarenta años, fueron conscientes de una llamada divina que les llevó a embarcarse en la aventura de encarnar y transmitir el espíritu del Opus Dei: una siembra de paz y alegría en medio del ajetreo diario, con la idea clara de imitar a Jesucristo y ponerle en el centro de sus afanes.

Más de una vez me he preguntado qué rasgo hacía tan atractiva la personalidad de estos viejos amigos. La respuesta no me resulta fácil, porque eran muchas las cualidades que se fundían en su personalidad equilibrada y rica. Sospecho que se habían quedado con lo mejor de su gran experiencia de la vida, y esa experiencia cribada les había hecho recios, comprensivos, amables, y les había dado un sentido del humor inteligente y constante.

Por su corpulencia y por su descendencia, Julio, Maxi y Patricio me recordaban a los antiguos patriarcas. Luis, en cambio, escaso de carnes y lleno de vida, me parecía un hidalgo de la vieja estirpe castellana que cruzó el Atlántico. Ahora, los cuatro, unidos en vida por tantos proyectos, han dado el salto al auténtico Nuevo Mundo.